martes, 11 de marzo de 2014

Gonzalo Arango - La monja y el río

Nunca pude escribir la historia de esa monjita de Pereira  que me contó el doctor Uribe. Era sobre una niñita que había quedado huérfana a los dos años, y desde entonces vivía enclaustrada en el convento, sin ver el mundo. Ahora tenía veinte, y estaba enferma, y quizá iba a morir. Al convento sólo podía entrar un hombre, y eso en casos desesperados. Ese hombre era mi amigo, el médico, una especie de patriarca, el único mortal con licencia para penetrar en aquellos muros inexpugnables. Cuando examinó a la monjita en su lecho, ella tenía el rostro oculto tras un velo negro, como usan las mujeres en Oriente. A través del velo se podía adivinar una belleza lánguida que lentamente se extinguía en la fiebre. El médico, que sólo hacía preguntas profesionales, se atrevió a preguntar a la monjita algo que lindaba en los terrenos de la poesía, y que podía quedar como la expresión de su última voluntad. Era esto:

—Monjita, ¿qué es lo que más te gustaría conocer del mundo de afuera?

Y ella contestó dulcemente:

—Un río.

FIN

El Arte en la Vida, tiene como objetivo difundir el quehacer artístico de pintores, escultores, escritores, fotógrafos, artistas digitales, etc., sin fines de lucro. No posee los derechos de autor de las obras que aquí se exhibe las mismas se han hallado navegando por la web. No trata de obtener crédito alguno por las obras aquí expuestas.

Si su trabajo esta exhibido en este blog y no desea que sea admirado y/o conocido por el público en general, por favor, envíe un correo electrónico manifestando su necesidad de que deje de ser publicado y será inmediatamente eliminado. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario